107 años encendida

Se trata además de uno de los primeros ejemplares de una tecnología en extinción, pues las bombillas tal y como las conocemos van siendo sustituidas por soluciones energéticas más eficientes como las lámparas con OLED o las bombillas de bajo consumo

La bombilla de Livermore ha iluminado durante más de un millón de horas la estación de bomberos de Livermore-Pleasanton y aunque su potencia es muy baja -sólo 4 vatios- para los bomberos de la comunidad simboliza el valor de estar de servicio 24 horas al día.

“Cada día vienen varios grupos a verla”, dijo a EFE Brandt Jorgenson, miembro de este cuerpo de bomberos. “Puede decirse que es un monumento de la ciudad”.

Los bomberos han instalado una cámara web para que los internautas comprueben que la bombilla no se apaga nunca. La página se encontraba hoy inactiva debido, según sus administradores, al enorme número de visitas recibidas en los últimos días.

La “bombilla centenaria”, como se la conoce en EEUU, ha entrado en el libro Guiness de los récords y superado la anterior marca en poder de una bombilla tejana encendida por primera vez en 1908.

“Yo creo que el secreto de nuestra bombilla es cómo está fabricada”, dijo Jorgerson. “Además, nunca se enciende ni se apaga con lo que se elimina el calentamiento”.

La bombilla fue fabricada por la hoy desaparecida Shelby Electric y su filamento de carbono está perfectamente aislado por la ampolla de vidrio. El filamento opera en vacío y no en un espacio relleno de algún gas noble, como las bombillas que conocemos hoy.

Cuando la encendieron por primera vez, iluminaba una arcaica estación de bomberos donde los coches iban aún tirados por caballos. El objetivo era permitir que los bomberos pudieran encender sus lámparas de queroseno cuando se producía una emergencia por la noche.

Durante los años 50 y 60 varias generaciones de bomberos la utilizaron como blanco para prácticas de baloncesto y otros deportes, afortunadamente con escasa puntería.

Hasta los años 70, cuando la prensa local empezó a interesarse por la lámpara incandescente, los bomberos no se percataron de su valor histórico.

Aunque las autoridades de Livermore aseguran con orgullo que ha estado siempre encendida durante estos 107 años, la bombilla estuvo en realidad apagada durante 22 minutos en 1976, cuando el cuerpo de bomberos trasladó su sede.

Según contaron los bomberos de la localidad al diario Los Angeles Times, el traslado requirió un convoy policial y la habilidad del electricista oficial del ayuntamiento, que construyó un caja especial de madera para transportar la bombilla y su casquillo.

Cuando volvieron a conectarla, no se encendió y todos contuvieron la respiración pensando que había sido un error trasladarla…hasta que el electricista accionó un interruptor y la luz anaranjada y tenue de la bombilla volvió a iluminar la sala.