Cuando el mar desaparece

En la aldea de Alma, en Canadá, las embarcaciones por momentos quedan amarradas en un puerto literalmente sin agua. ¿El motivo? un fenómeno normal que sucede en formas desproporcionadas: las mareas en la Bahía de Fundy, son conocidas mundialmente por su gran amplitud (hasta 21 metros), para algunas fuentes, las más amplias del mundo: se calcula que 100 millones de toneladas de agua de mar están afectadas por las corrientes en cada ciclo de marea.

La Bahía de Fundy se extiende entre las provincias de Nuevo Brunswick y Nueva Escocia (New Brunswick y Nova Scotia)

Según la leyenda proveniente de la tribu de los Micmac (antiguos habitantes de la bahía de Fundy), la causa de las mareas se deben a una ballena gigante que agita el agua. La versión científica por supuesto es muy diferente: “el período que toma el oleaje para ir de un extremo a otro de la bahía y el tiempo entre dos mareas altas (12,4 horas) es similar. Estos dos fenómenos entran pues en resonancia y amplían la diferencia entre la marea alta y la marea baja. Además, como la bahía se estrecha gradualmente entre su entrada y las estrechas bahías de Chignecto y de Minas, el volumen de agua se ve pues forzado a cambiar de configuración aumentando su altura para compensar la disminución de la anchura.”

Aunque el plato más fuerte está en la posibilidad de realizar paseos en el fondo del océano descubierto al sol cuando la marea se retira, o recorrer los acantilados que ofrecen aventura y peligro. El lugar más impactante se conoce como Hopewell Rocks:

Vía: 101lugares