El nuevo caballo de batalla de Opel “El Opel Insignia”

Durante el Salón Internacional de Londres que se está celebrando estos días, Opel ha presentado el Insignia, la nueva berlina de la marca germana con carrocerías de cuatro y cinco puertas. El Insignia tiene una longitud de 483 cm, con una batalla de 274 cm. El coeficiente aerodinámico homologado se sitúa en un extraordinario Cx de 0,27, lo que no hace sino confirmar lo estilizado de sus formas.

Del Insignia se ofrecerán cuatro motores de gasolina y tres Diesel. Los primeros serán tres tetracilíndricos y un V6, todos ellos con distribución variable en admisión y escape –el V6 sólo en admisión-. La versión de acceso en gasolina será el 1.6 de 115 CV a 6.000 rpm, con un par máximo de 15,8 mkg a 4.000 rpm. En el siguiente escalón nos encontraríamos con el 1.8 de 140 CV a 6.300 rpm y 17,8 mkg a 3.800 rpm, al que le sigue el poderoso 2 litros turbo con 220 CV a 5.300 rpm y 35,7 mkg de 2.000 a 5.200 rpm. El tope de gama será el 2.8 V6 de 260 CV. Todos ellos superan, al igual que los Diesel, la normativa de emisiones Euro5.

Para los propulsores de gasóleo la oferta disponible no es tan amplia y, en realidad, lo que se ofrece son tres versiones diferentes del conocido 2 litros CDTi. Se podrá optar, por tanto, entre 110, 130 ó 160 CV. Todos adoptarán de serie el filtro de partículas. En un futuro próximo se ofrecerá una variante denominada ecoFLEX, basada en el 2.0 CDTI de 160 CV con aerodinámica mejorada, un menor consumo y emisiones más contenidas. Los Diesel serán particularmente interesantes, entre otros motivos, por su elevada autonomía, con un depósito de combustible de 70 litros.

Pero de nada sirve ofrecer una gama de motores con potencias relativamente elevadas si el bastidor no acompaña. Es por ello que uno de los apartados más elaborados del Insignia es, precisamente, el chasis. Con una plataforma completamente nueva –denominada Ypsilon II- se recurre al esquema de columnas McPherson delante y multibrazo detrás, con elementos en aluminio. Con el acabado Sport, el tarado de la suspensión es más rígida –y con 15 mm menos de altura- que la de serie. Ahora bien, para los que prefieran poder adaptar la amortiguación según sus necesidades existe la opción denominada FlexRide.

Vía: terra