El poder de Internet

Internet convierte en noticia un disparatado bulo sobre Trump

La noticia apareció la semana pasada en numerosos medios digitales de EEUU. Donald Trump, el magnate inmobiliario, había dejado en una visita a un restaurante de California una propina de 10.000 dólares (casi 6.800 euros) por una factura de poco más de 82 dólares (56 euros). La foto del recibo, con firma del empresario incluida, apoyaba la historia.
El problema es que ni Trump había estado en California en la fecha del recibo ni el local tiene empleado a un trabajador con el nombre que aparece en la factura. Fueron unos bloggers especializados en la alteración de fotos los que se inventaron la historia, aliñándola con una entrevista a una supuesta compañera del también supuesto camarero. Pero, aunque la noticia era falsa y estaba alojada en una web satírica, durante horas se dio como válida en varias páginas, incluyendo la de la cadena de noticias Fox.
Varios medios llamaron a los bloggers para pedir permiso para reproducir el recibo, pero nadie compro-
bó la veracidad de los hechos. Y el caso ha reavivado el debate sobre el control y el rigor de la información en internet. Como constataba ayer Mike Hoyt, director del Columbia Journalism Review, “el ritmo de las webs es muy rápido, hay presión para mover la información rápidamente y eso aumenta el riesgo de que se publiquen cosas erróneas”.
Justo el domingo, Clark Hoyt, defensor del lector de The New York Times, escribía un artículo explicando por qué la edición en papel no publi-
có una noticia que sí dio uno de los blogs del diario (una grave acusación contra el presidente George Bush que al parecer realiza en un libro de próxima edición el exportavoz de la Casa Blanca Scott McClellan). “La web tiene espacio ilimitado y deja poco tiempo para la reflexión –razonaba Hoyt–; el periódico tiene espacio limitado y tiempo para tomar las decisiones con más consideración”.

donald-trump.jpg

INFORMACIÓN INOFENSIVA
En el caso de Trump, algunos de quienes propagaron la falsa noticia, como la blogger Arianna Huffington, defienden que se trata de un error sin importancia por la levedad de la información y porque luego se desmintió. Y coincide con su argumentación Sreenath Sreenivasan, supervisor del departamento de nuevos medios en la Universidad de Columbia. “Es una información inofensiva, así que no importa”, decía ayer. “Los buenos lectores de noticias en internet están aprendiendo a ser escépticos. Estamos en un nuevo mundo y nos estamos adaptando”, añadió.

Via: El periodico