Las 10 pífias infórmaticas más graves de la historia

Que se te cuelgue el ordenador raramente es muy grave, pero que un programa falle en un sistema que puede matar a alguien, siempre lo es. Conoce algunos de los fallos informáticos más graves de la historia.Con la práctica totalidad de los sistemas controlados por uno u otro tipo de software, raramente nos llegan noticias acerca de fallos de programación con consecuencias graves.

Sin embargo, a lo largo de la corta historia de la informática, han habido casos realmente graves en los que fallos de programación u operación han costado la vida a muchas personas, aunque normalmente, y por fortuna, las pérdidas han sido principalmente económicas. Realicemos un breve repaso de diez de estos errores informáticos.

Sonda Espacial Mariner I

Que envíes una sonda al espacio y te falle porque los cálculos no eran del todo correctos es malo. Que te falle porque algún componente no funcionó como se esperaba, es hasta cierto punto comprensible. Pero que te falle porque la fórmula matemática escrita en papel que debía gestionar la trayectoria del cohete que la ponía en órbita no ha sido transcrita a lenguaje informático correctamente, es como para matar a alguien.

Estamos hablando de 1962, y la sonda fue destruida antes ni siquiera de abandonar la atmósfera, sobre el océano atlántico, cuando fue obvio que la trayectoria que estaba siguiendo no era ni mucho menos la correcta.

Apagón del 2003 en EEUU

Los técnicos de equipos informáticos lo pasan realmente mal cuando tienen que instalar una nueva versión de un programa en sus máquinas, y lo cierto es que el tiempo nos dice que se preocupan con razón.

Un ejemplo claro fue el del software de control de las centrales de distribución de energía eléctrica de los EEUU. Un fallo en el nuevo software de control, que, si se colgaba, enviaba una señal al resto de centrales para que pudieran reaccionar. El problema era que esta señal hacía que las máquinas que la recibían se colgaran y reiniciaran, enviando a su vez el fatídico mensaje a cada vez más centrales de distribución.

El resultado fue que se bloquearon más de 100 plantas eléctricas y más de 50 millones de hogares estuvieron sin electricidad hasta que se detectó el error. ¿La solución? Instalar la versión anterior del programa.

Acelerador médico Therac 25

¿Qué pasa cuando se le pide a un programador sin experiencia previa y poco tiempo que diseñe un sistema operativo para un aparato médico potencialmente letal? Que pueden haber fallos, y que esos fallos pueden costar vidas.

El Therac 25 era un acelerador de uso dual: podía emitir electrones de baja intensidad (partículas beta) o un haz de rayos X. Estos se conseguían mediante el impacto de electrones de alta energía en una placa metálica que se situaba entre el emisor y el paciente.

El problema residía en que, a causa de un error de programación, se podía dar el caso de que se enviase la orden de disparar el haz de electrones de alta energía y la de situar la placa metálica simultáneamente, disparando las partículas antes de que la placa metálica estuviera en posición, exponiendo al paciente a una dosis letal de radiación.

Resultado: cinco muertos entre 1985 y 1987.

Generador de claves Kerberos

Los responsables del programa generador de claves de seguridad Kerberos seguramente tuvieron mucho que explicar cuando, después de haberse convertido en la base de muchos sistemas de seguridad informática, se descubrió que la “semilla aleatoria” que utilizaba no era tan aleatoria.

Lo que puede parecer algo trivial oculta una realidad terrorífica: cualquiera con mínimos conocimientos de criptografía podía entrar en un sistema protegido con Kerberos. Se desconoce el alcance real de este fallo, ya que cualquier compañía que estuviera protegida con este sistema se cuidaría mucho de decirlo.

Intel Pentium

No es que se colgara, o que provocara subidas de temperatura que destruyera ordenadores. El fallo de los primeros pentium construídos en 1993 fue mucho más sutil. Se trataba de algo tan poco importante en apariencia como un error de cálculo.

Debido a un fallo de diseño, entre 3 y 5 millones de chips tienen un error del 0.006 por ciento a la hora de dividir un número de punto flotante. Aunque este error es muy pequeño, estos chips son inservibles para aplicaciones de alta precisión, lo cual significa un golpe muy importante a la imagen de la compañía, que accede, finalmente, a cambiar los procesadores afectados.

Coste para la compañía: 475 millones de dólares.

Ataque por Ping

Con la popularización de Internet, surgieron los primeros fallos importantes relativos a la manera que tenían de interactuar los sistemas operativos existentes con la Red. El más grave fue el “ping of death”, que duró de 1995 a 1996.

Un “ping” es una señal que puede lanzarse un ordenador a otro para comprobar que ésta “rebota” y vuelve, comprobando en primer lugar que la dirección destino existe y está operativa, y en segundo el tiempo que tarda en realizar el trayecto. Sin embargo, si se modificaba el código de este paquete de información deliberadamente, se podía hacer que el ordenador destino se colgase sin remisión.

Aunque los principales afectados fueron ordenadores con sistemas operativos de Microsoft, este tipo de ataque también afectó a ordenadores Macintosh y a los basados en Unix.

Ariane 5, V501

El Ariane 5 era el nuevo lanzador de la Agencia Espacial Europea, mucho más potente, mucho más barato, y se iba a lanzar mucho más tarde de lo que estaba previsto, así que algunos pasos, como los de comprobar que todos los sistemas integrados iban a funcionar como estava previsto, se hicieron demasiado rápido.

El resultado: uno de los fuegos artificiales más caros de la historia.

La causa del desvío del lanzador (y posterior autodestrucción) fue tan sencilla como la siguiente: se reutilizó un acelerómetro del predecesor del nuevo lanzador, que funcionaba con palabras de 64 bits de coma flotante, que eran transformadas a palabras de 16 bits de tipo entero (integer). Sin embargo, no se tuvo en cuenta que la aceleración del Ariane 5 era bastante superior a la del Ariane 4, por lo que los números que se generaban, al transformarse en palabras de 16 bits, daban información errónea al sistema.

Este fallo causó el bloqueo de ambos ordenadores de abordo y el consecuente cambio de trayectoria, que a su vez rupturó el cable que va de punta a punta del cohete y que lo hace estallar si las fuerzas aerodinámicas comienzan a desintegrar la estructura del mismo.

Airbus 320

Airbus ha sido la compañía fabricante de reactores comerciales que más ha apostado por la informática a la hora de modernizar y automatizar todos sus sistemas. Así, no es de extrañar que nos tengamos que referir a ella en este listado de errores.

En algunas primeras versiones del software de control de los sistemas de motores del Airbus 320, y dependiendo de la configuración de vuelo (aeropuerto de destino y alternativo), el proceso de apagado de motores acababa con los motores… encendidos. Al parecer, el sistema no reconocía que estaba en el aeropuerto de destino, por lo que decidía que todavía no tenía que desconectar los motores.

Todo hubiera sido una vanalidad si no fuera porque no había manera de convencerle de que sí se estaba en la destinación última, por lo que la única manera de apagar los motores era dejar que se acabara el combustible restante en los depósitos.

Eurofighter

Cuanta más tecnología a bordo de un aparato militar, más posibilidades de que algo falle. Una simple línea de código mal programada puede hacer que un sistema vital para un avión de combate deje de funcionar… como en el caso del Eurofighter Typhoon.

Durante una de las pruebas en vuelo de uno de los primeros Eurofighter que tuvo el Ejército del Aire español, uno de los tests consistía en simular un fallo de uno de los dos motores del avión, apagándolo para ver cómo reaccionaba el avión con un solo motor.

Efectivamente, lo peor que podía pasar, pasó. Cuando se apagó el motor, los pilotos rápidamente se percataron de que el otro motor también se apagaba. Intentaron realizar las pruebas de reinicio del reactor en vuelo, pero sin resultado. Al llegar a la altura mínima de seguridad, no tuvieron más remedio que eyectarse.

Estudios posteriores revelaron que el software del avión estaba mal programado, y que el apagado manual de un motor en vuelo causaba el cierre erróneo de la válvula de combustible, que no podía volver a ser abierta en vuelo.

El supercaza F22 Raptor de los EEUU también tuvo un error de software digno de chiste: al cruzar por el meridiano que hace que se atrase un día el reloj, los sistemas de navegación, comunicaciones, y armas, se bloquearon. Al parecer no estaban preparados para esta eventualidad.

Instituto Nacional contra el Cáncer, Ciudad de Panamá

Pero definitivamente, los peores errores son los que causan víctimas, y éste causó ocho víctimas mortales y más de veinte personas quedaron seriamente afectadas.

Un sistema de radioterapia es controlado por un programa diseñado por la compañía estadounidense Multidata Systems International, que calcula la dosis de radiación adecuada en cada caso. Para proteger el tejido sano, se pueden dibujar en una pantalla hasta 4 bloques virtuales para indicar en qué zona se tiene que irradiar.

Los doctores panameños quieren utilizar cinco bloques, pero el programa no se lo permite, así que descubren que pueden simular la configuración de cinco bloques dibujando uno solo con un agujero en el medio.

El problema es que el programa, dependiendo de cómo se dibuje el agujero (en sentido de las agujas del reloj o al contrario), dobla la dosis de radiación recomendada, causando la muerte o graves daños al paciente.

En el caso judicial contra el centro, los doctores son acusados de negligencia, ya que debían comprobar manualmente que las dosis recomendadas por el programa eran las correctas, pero queda claro que el software no debería haber dejado tanta libertad al usuario para equivocarse con maquinaria potencialmente letal.

Via: terra