Llega la corbata-ventilador


Es muy fácil de usar, por supuesto. Son sólo tres simples pasos: Ud. detecta el calor, luego se decide a conectarla y voilá. La emanación fresca de la corbata roza su agobiado torso. Claro que hay que tener puesta la corbata. Y además estar conectado a través de un cable a la computadora. Y además ser un auténtico mamerto.

Si Ud. cree que el calor que le puede quitar un ventilador de cuatro centímetros de diámetro amerita ser el geek más descabellado que alguna vez se haya enfermado de las membranas encefálicas… este link es para Ud.

Vía: noticiaslocas