No estaba muerto, estaba de parranda

Un hombre volvió de unas largas vacaciones para enterarse que sus parientes y amigos lo habían “despedido”

El malentendido empezó cuando Michael O’Neill de Middlesbrough partió hacia Australia a pasar una temporada con un amigo. Fue una decisión repentina así que no tuvo de tiempo de avisar. Con el correr de los días se olvidó de ese detalle.

Los vecinos de O’Neill se empezaron a preocupar por su ausencia y en un momento decidieron alertar a la policía. Los oficiales irrumpieron a la fuerza en el departamento del hombre de 49 años pero no pudieron hallar pistas de su paradero.

Un día sus allegados confirmaron lo peor al leer un anuncio en un diario local. Increíblemente otro Michael O’Neill de Middlesbrough había estirado la pata. “Cuando llegué a mi casa vi la puerta de entrada deshecha. Así que pregunté a mis vecinos qué había pasado. Donde voy me toman la mano y me informan asombrados que ¡no estoy muerto!”, explicó Michael.