Se nos va uno de los grandes José Antonio Labordeta

El político y escritor fallece a los 75 años en un hospital de la capital aragonesa, al que fue trasladado esta semana al empeorar su estado de salud.- El Rey lamenta la muerte del escritor y político y lo califica de “gran español y gran patriota”.- Zapatero: “Era un hombre auténtico”

Labordeta falleció en torno a la una del pasado domingo en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, al que fue trasladado esta misma semana al agravarse su estado de salud, que lo tenía postrado en su casa desde hace varios meses. “Con profunda tristeza comunicamos que José Antonio Labordeta ha fallecido hace unos minutos”, ha informado mediante un comunicado la Chunta Aragonesista. Labordeta padecía desde 2006 un cáncer de próstata, que le fue diagnosticado mientras ocupaba su escaño en el Congreso de los Diputados. “Los hombres y mujeres de Chunta Aragonesista expresamos nuestra más profunda tristeza ante la muerte de nuestro compañero y transmitimos nuestro apoyo y cariño a su familia en estos momentos tan difíciles”, añade la nota.

Homenaje en las calles de Zaragoza

El Rey Juan Carlos I ha lamentado esta mañana, durante la celebración del GP de Motociclismo de Aragón en Alcañiz, la muerte de José Antonio Labordeta y ha calificado al artista y político de “gran español y gran patriota”. El monarca ha declarado ha dado su pésame a los aragoneses: “Lo conocí mucho. Estoy con todos vosotros, los aragoneses”. Pasadas las seis y cuarto de la tarde, los paisanos del polifacético político, escritor y cantautor, han comenzado a desfilar por la capilla ardiente situada en el salón San Jorge del Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón.

Con una bandera aragonesa sobre un sencillo ataúd de madera y un centro de rosas rojas con una frase de despedida a sus pies – “Con cariño de tu esposa e hijas”-, los primeros en desfilar han sido una chica y su madre, ésta en una silla de ruedas, que llevaban más de dos horas esperando a que abrieran las puertas. A ellas han seguido más ciudadanos anónimos, algunos con banderas republicanas o con claveles rojos en sus manos, llegados desde diferentes puntos de Aragón y también de otras ciudades de toda España.

DESCANSE EN PAZ.