El DNI-e solamente lo utilizan el 20% de las personas

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Casi diez millones de españoles llevan ya en su cartera un Documento Nacional de Identidad electrónico, el DNI-e que se implantó hace tres años, pero muy pocos utilizan sus posibilidades telemáticas. En ese período, sólo se utilizó en dos millones y medio de operaciones a través del ordenador. El DNI-e, que arrancó en marzo de 2006 y en el que la Administración invirtió 129 millones de euros en equipos, instalaciones y programas, “se usa muy poco”.

“Hay que potenciarlo y acostumbrar a los ciudadanos a que hagan operaciones mercantiles a través de la red con el certificado de firma electrónica que contiene”, explica Antonio Rodríguez, comisario jefe de la Unidad de Documentación de Españoles y Archivos de la Policía Nacional. Según sus datos, desde marzo de 2006 hasta marzo de 2009, los cuatro organismos competentes -Fábrica Nacional de Moneda y Timbre , Agencia Tributaria, Tesorería General de la Seguridad Social y Ministerio de Administraciones Públicas- validaron dos millones y medio de operaciones con DNI-e entre ciudadanos, administraciones públicas y empresas.

Pero las operaciones registradas hasta ahora no son suficientes. Por ello, el pasado 13 de marzo, el Consejo de Ministros aprobó una partida de 14 millones de euros para medidas que promuevan su uso.Entre ellas, campañas de promoción de las ventajas del documento y que los fabricantes incorporen en los ordenadores lectores de DNI-e.

A día de hoy, se hacen entre 23.000 y 25.000 documentos diarios, unos 500.000 al mes. Todas las capitales de provincia cuentan con comisarías para expedir el DNI-e y equipos móviles que, hasta ahora, entregaron en las zonas rurales 99.585 documentos, un 1% del total.

¿Por qué no se usa?

El DNI-e permite acreditar electrónicamente y de forma indubitada la identidad de las personas y firmar digitalmente documentos electrónicos con una validez jurídica equivalente a la que les proporciona la firma manuscrita. Entre las gestiones más demandadas, figuran la petición del historial laboral, la declaración de la renta y la solicitud de la ayuda al desempleo.

Entonces, ¿por qué se utiliza tan poco? “Porque hay una cierta resistencia del ciudadano a utilizar las nuevas tecnologías”, explica el jefe de la Unidad de Documentación, Antonio Rodríguez”. “La gente joven sí lo utiliza, pero en general hay una falta de preparación”