Las casas con los tejados de hierba

Las ciudades y pueblos de las Islas Feroe parecen de cuento: las casas con techos de hierba asemejan una escenografía propia de la tierra de los elfos:

La zona es la adecuada para el despliegue de un estilo de construcción propio de las mitologías nórdicas: casas a dos aguas que curiosamente, cubren sus techos con una capa de hierba de un verde llamativo. Las casas, con su particular estilo, son lo primero que llaman la atención al visitante. La protección de sus muros de piedra y el gran techo de hierba, poco a poco se convirtió en la vivienda tradicional de las Islas Feroe. El estilo de vivienda no es más que la evolución del diseño aplicado según el entorno y la disponibilidad de materiales de las Islas Feroe para protegerse del clima, sobre todo el viento y la humedad. El estilo, perdura en la actualidad incluso en algunas construcciones nuevas, como la Casa Nórdica, una verdadera institución dentro de la isla.

El césped en los techos perdura además por su significado simbólico y nostálgico, sobre todo al utilizarse en casas privadas. Se trata de un material vivo, que aisla y protege, requiere muy poco mantenimiento y varía su tonalidad en las distintas estaciones del año: marrón en otoño, blanca en invierno, floreciente color verde en la primavera y verde en el verano.


Las Islas Feroe (Faroe Islands en inglés) están situadas en el Atlántico Norte, entre Escocia e Islandia, y constituyen una región autónoma dentro del Reino de Dinamarca. Son un archipiélago de unas 18 islas que suman 1.117 km de costas escarpadas y acantilados recortada por fiordos, en una zona rocosa y de accidentes geográficos abruptos. El clima oceánico y extrañamente templado para la latitud, alcanza una media de unos 7 grados anuales y suele envolver a las islas en espesas nieblas y jornadas ventosas.